CAMBIOS EN LA POBLACIÓN

La baja natalidad transforma el mapa familiar en Mendoza

La tasa de fecundidad cayó más de un 41% en los últimos cinco años y marca una nueva configuración social.

En Mendoza, cada vez más personas eligen no ser madres/padres o postergar la maternidad/paternidad. Lejos de tratarse de una moda pasajera, el fenómeno está respaldado por estadísticas contundentes y por un contexto social que redefine la idea de familia. La tasa de fecundidad viene en caída libre desde hace al menos cinco años, y los nacimientos ya se redujeron más de un 41% en ese período.

El cambio va más allá de los números. Se trata de un proceso estructural que responde a una suma de factores: una gran crisis económica, la división de roles hogareños y de cuidado continúa siendo dispar entre hombres y mujeres, la participación creciente de las mujeres en el mercado laboral, y una transformación en los proyectos de vida. Hoy, la maternidad o paternidad es una posibilidad que se evalúa, se negocia y muchas veces se deja de lado.

 

Los datos oficiales de 2023 indican que, en promedio, en Mendoza nacen 1,34 hijos por mujer, muy por debajo del índice de reemplazo poblacional. En comparación, en el año 2001, la cifra era de 2,53 hijos por mujer

A nivel nacional, el Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad de la Universidad Austral reflejó una situación similar. El informe muestra que la caída de la natalidad es parte de una tendencia mundial, en la que la decisión de no tener hijos o de hacerlo más tarde se consolida como parte del nuevo panorama social.

En este escenario, la familia tradicional cede terreno frente a nuevas configuraciones.