En 2024 Mendoza experimentó un aumento alarmante en las cifras de mortalidad materna, con un índice que pasó de 1,5 a 3,2 fallecimientos por cada 10.000 nacimientos, reflejando un preocupante repunte en este indicador. Este crecimiento se suma a un incremento en la mortalidad infantil, que también registró una alza significativa. Las causas de este fenómeno son múltiples, y su análisis está directamente vinculado a factores socioeconómicos, las condiciones de saneamiento y la calidad del sistema de salud.
Aumento de muertes maternas e infantiles
En 2023, Mendoza había reportado 3 muertes maternas, cifra que se duplicó en 2024, alcanzando 6 fallecimientos. Estas muertes ocurrieron durante el embarazo o el puerperio (los 42 días posteriores al parto), y en todos los casos se trató de emergencias obstétricas que llevaron a desenlaces fatales, a pesar de haber recibido atención en las maternidades correspondientes según el nivel de complejidad.

La mortalidad materna en la provincia se calcula tomando en cuenta el número de muertes maternas y el total de nacimientos registrados. En 2024, Mendoza registró 18.541 nacimientos y, de esos, 6 mujeres fallecieron, lo que da como resultado una razón de mortalidad materna de 3,2.
Factores socioeconómicos y sanitarios detrás del aumento
El incremento en las muertes maternas e infantiles está estrechamente relacionado con un contexto socioeconómico complejo. En el último año y medio, la pobreza en Mendoza aumentó en 15 puntos, y las condiciones de saneamiento y habitacionales se deterioraron. Este contexto ha elevado los factores de riesgo, ya que los niveles de ansiedad, estrés y los consumos problemáticos han subido significativamente, lo que afecta la salud de las mujeres embarazadas y sus bebés.
Además, la mortalidad infantil también experimentó un aumento. La tasa de mortalidad infantil subió de 5,5 a 7,5 por cada 1.000 nacidos vivos, y las malformaciones incompatibles con la vida representaron el 32% de las muertes infantiles. Otras causas significativas fueron las complicaciones perinatales, que aumentaron considerablemente, especialmente aquellas asociadas a las condiciones de la madre y los problemas con la placenta o el cordón umbilical.

Impacto del acceso a la salud en las muertes maternas
Uno de los factores clave en el aumento de las muertes maternas e infantiles está relacionado con el acceso limitado a los controles prenatales. Las coseguras en prácticas médicas, el aumento de las cuotas de prepagas y la reducción de cartillas médicas han dificultado el acceso a la atención médica adecuada, especialmente en el sector privado. Este hecho se traduce en un menor seguimiento de embarazos, lo que puede resultar en partos complicados y un mayor riesgo para las madres y los bebés.
En el sector público, las muertes infantiles aumentaron un 13%, pasando de 84 a 95 defunciones. En cambio, en el sector privado, el aumento fue aún más marcado, con un 64% de incremento, al pasar de 25 a 41 muertes infantiles.