El riesgo país argentino atraviesa una etapa de estabilidad luego de la fuerte mejora registrada durante los primeros meses del año. El indicador elaborado por JP Morgan se mantiene actualmente en una zona cercana a los 400 puntos básicos, pero todavía no logra perforar ese nivel de manera sostenida.
Durante 2026, el índice acumuló una baja significativa y alcanzó valores que no se observaban desde 2018. Sin embargo, la caída perdió impulso en las últimas semanas y los mercados esperan nuevas señales que permitan una reducción adicional del costo de financiamiento para el país.
La barrera de los 400 puntos sigue siendo un desafío
El riesgo país llegó a ubicarse cerca de los 400 puntos, en uno de sus niveles más bajos desde el inicio de la gestión de Javier Milei, pero luego volvió a moverse en un rango superior.
Para los analistas, la mejora inicial estuvo impulsada por factores como el equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación y una mayor confianza en el rumbo económico. Sin embargo, consideran que esos avances ya fueron incorporados en gran parte por los mercados.
Ahora, el desafío pasa por mostrar que la economía puede consolidar una etapa de crecimiento y que la mejora llegue a la actividad, el empleo y los ingresos de la población.

Qué necesita Argentina para llegar a los 300 puntos
Los especialistas señalan que una nueva reducción del riesgo país dependerá de varios factores:
- Mayor crecimiento económico: una recuperación sostenida de la actividad permitiría fortalecer la confianza de los inversores.
- Mejora del poder adquisitivo: una recuperación de salarios y consumo sería una señal positiva para el mercado.
- Más reservas internacionales: el fortalecimiento del Banco Central aparece como uno de los principales indicadores observados.
- Mayor previsibilidad política: la continuidad del programa económico después de las elecciones de 2027 será clave para los inversores.
El viceministro de Economía, José Luis Daza, había señalado que una mejora en la calificación crediticia del país podía contribuir a una nueva baja del indicador. Sin embargo, para alcanzar niveles cercanos a los 300 puntos, el mercado espera señales más profundas y sostenidas.
La economía será una de las claves
Los inversores siguen de cerca la evolución de la actividad económica. Una recuperación más firme durante los próximos trimestres podría impulsar una nueva compresión del riesgo país.
Además, será importante que la baja de la inflación se traduzca en una mejora real del ingreso disponible de los hogares y en una recuperación del consumo interno.
Para los analistas, el mercado ya valoró parte de los avances fiscales y monetarios logrados por el Gobierno, por lo que ahora la atención está puesta en la capacidad de sostener esos resultados en el tiempo.
Las elecciones de 2027 agregan incertidumbre
El escenario político también representa un factor determinante.
Los mercados comienzan a anticipar el proceso electoral de 2027 y analizan si las reformas impulsadas por la administración de Javier Milei tendrán continuidad más allá de ese período.
La posibilidad de una continuidad del actual programa económico genera expectativas positivas en algunos sectores, aunque la incertidumbre sobre un eventual cambio de gobierno funciona como un límite para una baja más pronunciada del riesgo país.
El contexto internacional complica una baja más rápida
El escenario financiero global también influye sobre el comportamiento del indicador argentino.
Las tasas de interés de largo plazo en Estados Unidos continúan elevadas, lo que favorece la inversión en activos estadounidenses frente a los bonos de mercados emergentes.
A esto se suman las tensiones geopolíticas y las dudas sobre el ritmo de reducción de tasas por parte de la Reserva Federal, factores que mantienen la cautela entre los inversores internacionales.
La deuda de 2027 y las reservas, en el centro de la mirada
Otro punto relevante son los vencimientos de deuda previstos para 2027. Según estimaciones del mercado, Argentina deberá afrontar compromisos por un monto significativo, lo que requerirá recuperar plenamente el acceso al financiamiento internacional.
Para eso, los analistas consideran fundamental que el país pueda acumular reservas y demostrar capacidad de refinanciamiento.
En ese sentido, el desempeño del Banco Central será clave. La continuidad de la compra de divisas y una mejora en las reservas netas podrían favorecer una reducción adicional del riesgo país.
Un nuevo escenario para los mercados
El riesgo país encontró un piso cercano a los 400 puntos luego de la mejora registrada durante el año. Para avanzar hacia los 300 puntos, Argentina deberá combinar crecimiento económico, estabilidad política, fortalecimiento de reservas y un escenario internacional más favorable.
La evolución de estos factores será determinante para definir si el país logra consolidar una nueva etapa de menor percepción de riesgo financiero.