El Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, anunció la aplicación de nuevos aranceles de entre el 10% y el 12,5% a las importaciones provenientes de 60 países y economías. La medida comenzó a regir este viernes y fue justificada por Washington como parte de una política vinculada a la lucha contra el trabajo forzoso.
La decisión se conoce a pocas horas del vencimiento del arancel global temporal del 10% y representa un nuevo capítulo en la política comercial de la administración estadounidense, que en los últimos meses endureció su postura frente a varios socios comerciales.
Brasil rechazó la medida y denunció proteccionismo
Brasil fue uno de los primeros países en responder al anuncio. El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva cuestionó la decisión de Washington y sostuvo que el argumento del combate al trabajo forzoso es utilizado para justificar una política comercial de carácter proteccionista.
La nueva disposición representa el segundo aumento arancelario aplicado por Estados Unidos sobre productos brasileños en pocos días. Días atrás ya había entrado en vigencia un gravamen del 25% sobre determinadas exportaciones del país sudamericano.
Según estimaciones de la Cámara Americana de Comercio para Brasil (Amcham Brasil), la carga arancelaria acumulada sobre algunas exportaciones brasileñas podría alcanzar el 37,5%, incrementando la presión sobre el comercio bilateral.

México mantendrá el beneficio del T-MEC
En el caso de México, el Gobierno informó que la mayor parte de sus exportaciones continuará ingresando al mercado estadounidense sin pagar aranceles gracias a las disposiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Las autoridades mexicanas señalaron que alrededor del 85% de las exportaciones mantienen el arancel cero por cumplir con las condiciones del acuerdo comercial.
El porcentaje restante seguirá tributando un arancel del 10%, sin modificaciones respecto del esquema vigente hasta ahora, lo que, según el Ejecutivo mexicano, preserva la competitividad del país frente a otras economías alcanzadas por las nuevas medidas.
Chile buscará ser excluido de la lista
El Gobierno de Chile también manifestó su rechazo a la decisión estadounidense y anunció que iniciará gestiones diplomáticas para quedar fuera del listado de países afectados.
Las autoridades chilenas sostienen que el país cuenta con una sólida legislación laboral y consideran que la aplicación de estos aranceles no se corresponde con los antecedentes técnicos y jurídicos presentados durante la investigación realizada por Estados Unidos.
Desde el sector exportador también expresaron preocupación por el impacto que la medida podría tener sobre la competitividad de los productos chilenos en el mercado estadounidense y por la incertidumbre que genera para productores y trabajadores.
Un nuevo escenario para el comercio internacional
La decisión de la administración de Donald Trump profundiza la tensión comercial con varios socios internacionales y abre un nuevo escenario para las economías alcanzadas por los aranceles.
Mientras algunos países evalúan respuestas diplomáticas o comerciales, otros buscan preservar los beneficios de acuerdos vigentes para minimizar el impacto sobre sus exportaciones hacia uno de los principales mercados del mundo.