ECONOMÍA PERSONAL

Cuándo el pago en cuotas es un alivio y cuándo una trampa para tu billetera

Ver el cartel de "3 cuotas" es tentador, pero no siempre es negocio. Las claves básicas para calcular el costo financiero real y no ahogarte con los resúmenes de la tarjeta.

Caminar por un centro comercial o navegar por tiendas web y toparse con la posibilidad de financiar una compra parece la solución ideal para el bolsillo. Sin embargo, el uso del plástico es una de las herramientas de la economía del comportamiento que más trampas puede tendernos si operamos en piloto automático. Para que las cuotas sean un alivio real y no una soga que asfixie tus finanzas personales el mes que viene, es fundamental aprender a distinguir qué compras conviene pasar en partes y cuáles se deben pagar al contado.

El primer concepto clave que todo consumidor debe conocer es el Costo Financiero Total (CFT). Muchas veces los comercios publicitan "cuotas fijas", pero eso no significa que sean sin interés; el CFT incluye las tasas, los seguros y las comisiones administrativas que los bancos te cobran por financiarte. En un contexto inflacionario, si el interés que te cobran es menor a la inflación proyectada, la cuota se va a ir "licuando" con el tiempo y la operación habrá sido un gran negocio. En cambio, si el recargo es excesivo, terminarás pagando el producto el doble de su valor real.

 

Para organizar tus gastos de manera saludable, aplicá una regla básica de finanzas del hogar:

Bienes durables (Sí a las cuotas): Comprar un electrodoméstico, tecnología o una herramienta de trabajo en cuotas es correcto, ya que el producto seguirá prestando utilidad mucho después de que termines de pagarlo.

Gastos corrientes (No a las cuotas): Financiar la compra del supermercado, el pago de la luz o una cena afuera es peligroso. Si pagás la comida en tres partes, el mes que viene tendrás que volver a comer pero acumularás la deuda del mes anterior, generando una bola de nieve difícil de frenar.

Aprender a gestionar tus deudas con criterios de organización eficiente es el paso definitivo para que la tarjeta de crédito juegue a tu favor.