Mendoza mejora sus exportaciones, pero no logra sumarse al boom nacional
Las exportaciones mendocinas comenzaron 2026 con números positivos. Entre enero y marzo, la provincia exportó productos por US$383,3 millones, lo que representó un crecimiento del 5,6% respecto al mismo período del año anterior y el mejor primer trimestre desde que existen registros oficiales.
Sin embargo, el desempeño provincial contrasta con el escenario nacional, donde varios sectores atraviesan un período de fuerte expansión. Mientras la agroindustria argentina, la carne vacuna, el sector energético y la economía del conocimiento alcanzaron cifras récord, Mendoza todavía no consigue acompañar ese ritmo de crecimiento.
El principal impulso para la provincia llegó de la mano del sector de Combustibles y Energía, cuyas exportaciones crecieron un 44% interanual, alcanzando los US$44,2 millones. El incremento está vinculado al crecimiento de la actividad hidrocarburífera y a las expectativas generadas por el desarrollo de Vaca Muerta Mendoza.
También mostraron un fuerte desempeño los Productos Primarios, que aumentaron un 16,8% y totalizaron US$88,8 millones, marcando un nuevo récord para el período analizado.
Por su parte, las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) continúan siendo el principal motor exportador mendocino. Durante el primer trimestre aportaron más de la mitad de las divisas generadas por la provincia, con ventas por US$202,8 millones, aunque el crecimiento fue más moderado, con una mejora del 3,8%.
La principal preocupación sigue estando en las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), que registraron una caída del 22,1% respecto del año pasado. Las exportaciones industriales descendieron hasta los US$47,5 millones, convirtiéndose en el único gran rubro que mostró números negativos.
Desde la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, sostienen que Mendoza viene perdiendo dinamismo exportador desde hace varios años y no logró acompañar el crecimiento registrado en otras provincias del país. A futuro, el sector privado observa oportunidades vinculadas a la expansión de la energía, la minería y el desarrollo de Vaca Muerta, aunque advierte que la provincia no debe abandonar su histórico perfil agroindustrial, que continúa siendo uno de los pilares de la economía mendocina.