MENU
ZAFIRO 89.5 EN VIVO Radio Zafiro

MENDOZA 11°C

DOLAR BLUE $1410/$1430

MENU

11°C

89.5
IMPUESTOS

Cómo reclamar ante una recategorización de oficio en el Monotributo

El organismo fiscal habilitó un procedimiento simplificado para que los contribuyentes puedan manifestar su disconformidad cuando la categoría asignada no coincide con sus ingresos reales.

recategorización monotributo

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) implementó un mecanismo más ágil para que los contribuyentes del Monotributo puedan presentar reclamos cuando consideran incorrecta una recategorización de oficio. El plazo para iniciar este trámite se extiende hasta el 16 de marzo de 2026.

La herramienta está disponible dentro del sistema del organismo y permite expresar la disconformidad mediante un botón específico, sin necesidad de presentar una apelación formal. El procedimiento está pensado para los casos en los que la recategorización se haya realizado a partir de información reportada por plataformas digitales y el contribuyente no haya iniciado previamente otro reclamo.

Arca
Arca

Según explicó el organismo, las recategorizaciones automáticas se realizan cada seis meses y se basan en distintos datos fiscales vinculados a la actividad económica declarada. Entre ellos se analizan los cobros realizados por medios electrónicos, como pagos con tarjetas de crédito o débito, transferencias comerciales y operaciones mediante códigos QR.

Si el contribuyente considera que esos datos no reflejan su situación real, puede iniciar el reclamo dentro del sistema. Para hacerlo deberá explicar los motivos de la disconformidad y, en caso de que el organismo lo solicite, adjuntar documentación respaldatoria, como facturas o comprobantes de ventas.

Una vez presentada la solicitud, ARCA evaluará la información y definirá si mantiene la categoría asignada o si corresponde modificarla. Aunque el proceso simplificado no exige documentación en el primer paso, el organismo puede requerirla durante la revisión.

Actualmente, el Monotributo cuenta con once categorías, desde la A hasta la K, determinadas por el nivel de facturación anual. Cuando los ingresos superan el límite máximo permitido, el contribuyente debe pasar al régimen general, que incluye el pago de IVA y Ganancias.