La escalada del conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos provocó un fuerte movimiento en los mercados internacionales, con aumentos en los precios del petróleo y del gas, caída en las principales bolsas del mundo y un incremento de la aversión al riesgo entre los inversores.
En ese contexto, el precio del petróleo Brent, referencia internacional, superó los 100 dólares por barril, un nivel que no se registraba desde 2022. La cotización alcanzó los 108,15 dólares, lo que representó una suba del 9,2% respecto del cierre anterior.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, se ubicó en 107,97 dólares por barril, con un incremento cercano al 18,8% respecto del cierre previo.
Uno de los principales focos de preocupación para el mercado energético global es la situación en el estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el transporte de petróleo por donde circulan cada día cerca de 15 millones de barriles de crudo, es decir, alrededor del 20% del petróleo mundial.
Las amenazas de ataques iraníes con misiles y drones generaron además una reducción en el tránsito de buques petroleros en esa zona, clave para las exportaciones energéticas de países como Arabia Saudita, Kuwait, Irak, Catar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos e Irán.
El impacto en mendoza
El ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial de Mendoza, Natalio Mema, señaló que este tipo de crisis bélicas internacionales generan efectos directos en los mercados energéticos y en las variables económicas globales.
El funcionario explicó que en la provincia se logró frenar la caída de la producción de petróleo, aunque recordó que en los últimos años se registró un descenso vinculado al declive natural de los pozos convencionales.
En ese contexto, destacó que dentro de la economía energética provincial el peso de la destilería creció por encima de la extracción de crudo.

Mema también advirtió que el conflicto internacional podría influir en el financiamiento y las inversiones, ya que los mercados suelen volverse más cautelosos frente a escenarios de guerra.
Según explicó, en este tipo de contextos los inversores tienden a evitar países emergentes como Argentina, lo que puede generar complicaciones económicas.
Finalmente, señaló que si el conflicto se resuelve en el corto plazo las perspectivas podrían mejorar, aunque remarcó que actualmente el escenario internacional impacta en la economía tanto de Argentina como de Mendoza.

