El próximo miércoles comenzará en el Vaticano un nuevo cónclave papal que podría marcar un punto de inflexión en la historia reciente de la Iglesia Católica. Para el periodista y médico Nelson Castro, se trata de una elección “trascendental”, en la que no sólo se define un líder religioso, sino el rumbo político y espiritual de una institución enfrentada a múltiples desafíos.
“El que venga tendrá que ser un político en el mejor sentido de la palabra”, señaló Castro en. A su juicio, el próximo pontífice deberá estar a la altura de una época marcada por conflictos armados, desigualdad social y una creciente desconfianza hacia las estructuras tradicionales de poder.

Castro sostuvo que el nuevo Papa no podrá limitarse a una figura simbólica o ceremonial: “Necesita ser un conductor, no solo un guía espiritual. El mundo necesita respuestas concretas”, afirmó. Además, hizo hincapié en que la credibilidad de la Iglesia está deteriorada en regiones clave como América Latina, Europa y África.
En ese marco, también abordó las tensiones internas que atraviesan a la Curia romana: “Hay una puja muy fuerte entre sectores conservadores y reformistas. De esa disputa surgirá el próximo Papa”, expresó, y calificó la renuncia de Benedicto XVI como un gesto de “realismo” ante la magnitud de la crisis eclesial.
Consultado sobre una eventual elección de un latinoamericano, Castro se mostró prudente: “Hay figuras destacadas en la región, con influencia y visión. Pero el Vaticano es un entramado de poder sumamente complejo”, advirtió.

Para concluir, el periodista subrayó que este cónclave no es solo un evento eclesiástico. “El resultado impactará a nivel internacional, afectando el diálogo interreligioso, los derechos humanos y la política global”, cerró.