Un relevamiento académico llevado a cabo por investigadores del Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires arrojó un alarmante diagnóstico sobre la realidad social del país: el 48,9% de los jóvenes argentinos de entre 18 y 29 años vive en condiciones de vulnerabilidad. El estudio determinó que la problemática se extiende en todo el territorio nacional, registrando que el 73% de los afectados reside fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Entre los indicadores más preocupantes figura la consolidación del fenómeno denominado "Triple Ni", segmento que abarca a un tercio de la población juvenil vulnerable que no estudia, no trabaja y dejó de buscar empleo. En el plano laboral, si bien el 70% del universo estudiado tiene alguna ocupación, la inmensa mayoría se desempeña en puestos informales, lo que provoca que un 78% carezca de obra social o medicina privada.
Falta de titulación secundaria y el impacto en la salud mental
La dimensión educativa expone deudas estructurales: seis de cada diez jóvenes vulnerables no completaron la escuela secundaria, aunque el 87,5% reconoció que estudiar les permitiría mejorar su calidad de vida. A esta fragilidad socioeconómica se suma una severa crisis sanitaria: más del 70% manifestó padecer cuadros frecuentes de ansiedad, mientras que un 50% refirió sentimientos de desgano o depresión.
Pese a que el 57% de los encuestados afirmó que sus ingresos no le alcanzan para llegar a fin de mes, las aspiraciones personales persisten. De cara a los próximos cinco años, conseguir o mejorar un empleo (31,9%) y acceder a una vivienda propia (29,8%) encabezan las prioridades de los jóvenes, mientras que conformar una familia quedó ubicado como prioridad solo para el 4,8%.
