Cerca de 200 turistas argentinos continúan varados en Israel debido al cierre del espacio aéreo, dispuesto ante la amenaza de nuevos ataques con misiles provenientes de Irán. La medida se mantiene en vigor mientras la población se mantiene en alerta y busca refugio cada vez que suenan las sirenas.
Desde el inicio de la escalada bélica, el territorio israelí recibió aproximadamente 650 proyectiles. La intensidad del conflicto obliga a ciudadanos y residentes a trasladarse rápidamente a refugios antibombas, incluso durante la noche, por la frecuencia de las alarmas.

El embajador argentino en Israel, Axel Wahnish, aseguró que la prioridad de la representación diplomática es asistir a los ciudadanos varados y mantenerlos en zonas seguras. Mientras tanto, algunos extranjeros intentan salir por tierra hacia Egipto para volar desde allí, un trayecto de unas cuatro horas que no cuenta con respaldo oficial debido al riesgo de bombardeos.
Wahnish detalló la magnitud del armamento utilizado: misiles de entre 14 y 19 metros de largo, con cargas explosivas de entre 600 y 1.100 kilos, muy por encima del atentado de la AMIA en Buenos Aires, donde se emplearon 275 kilos de explosivos.
Consultado sobre el viaje del presidente Javier Milei, previsto para el 20 de abril, el embajador evitó anticipar definiciones y expresó su esperanza de que para esa fecha la situación bélica haya disminuido y la tensión sea menor.