En medio de la ola de frío y el salto en la demanda energética, las distribuidoras de gas comenzaron a aplicar cortes del suministro a estaciones de servicio e industrias en el AMBA, una decisión que ya genera alerta por su posible replicación en Mendoza si se profundizan las condiciones climáticas y el consumo domiciliario continúa en ascenso.
La medida responde a la necesidad de priorizar el consumo residencial, en un contexto de pico de demanda impulsado por las bajas temperaturas, que tensionan la capacidad de abastecimiento del sistema.
Según se informó, la interrupción alcanza exclusivamente a los usuarios con contratos interrumpibles, un esquema previsto para escenarios de alta demanda o emergencia, que permite redireccionar el suministro hacia los hogares.

Aunque la decisión rige actualmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el escenario abre la posibilidad de que otras distribuidoras del país adopten medidas similares, especialmente en regiones donde el frío intenso impacte con fuerza sobre el consumo energético.
El episodio vuelve a poner en agenda la vulnerabilidad del sistema gasífero, la necesidad de gestión eficiente de la demanda y el impacto que pueden tener las condiciones climáticas extremas sobre sectores productivos y de servicios.

