Según datos oficiales de la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI), en 2024 se registró un récord de denuncias por delitos informáticos en Argentina, con más de 34.000 reportes. Esto representa un aumento del 21,1% respecto a 2023. Las modalidades más comunes incluyen fraudes en línea (63%), suplantación de identidad (13,5%) y accesos ilegítimos a cuentas (8,3%).
Los delincuentes utilizan bases de datos ilegales que les permiten acceder a información sensible como números de tarjetas de crédito, documentos de identidad y credenciales de inicio de sesión. En este contexto, WhatsApp se convirtió en una de las principales vías para ejecutar estas estafas, aprovechando la confianza que los usuarios depositan en este canal de comunicación.

Siguen las estafas usando el nombre de PAMI
Una de las modalidades que más preocupa en estos días es la suplantación de identidad de PAMI. La reciente actualización de la app de la obra social, pensada para validar trámites médicos, abrió una nueva puerta al engaño, especialmente entre personas mayores que no están familiarizadas con el uso de tecnologías digitales.
Los estafadores se presentan como personal de atención al cliente de PAMI y envían mensajes falsos por WhatsApp, invitando a los afiliados a iniciar un chat. Una vez establecida la conversación, aplican técnicas de phishing para extraer datos bancarios, claves, números de tarjeta e incluso sustraer identidades completas.

Este tipo de estafa suele ejecutarse desde call centers montados dentro de cárceles, según confirman distintas investigaciones judiciales.
Mercado Pago: otro blanco frecuente
Las billeteras virtuales como Mercado Pago también son blanco de estafas. En este caso, los delincuentes llaman por WhatsApp haciéndose pasar por representantes de la empresa. Alertan a la víctima sobre una supuesta compra sospechosa —por ejemplo, un aire acondicionado— y le informan que un tercero intentó usar su cuenta.
Para convencerla, mencionan que ya hay un expediente abierto por el “Departamento de Asuntos Legales” y la instan a hacer una denuncia en Defensa del Consumidor. Bajo esa excusa, obtienen los datos necesarios para acceder al dispositivo de la víctima, sus redes sociales, cuentas bancarias y lista de contactos.

Cómo protegerse de estos fraudes digitales
El verdadero peligro radica en la información sensible que los atacantes pueden obtener y utilizar para cometer diversos delitos, desde fraude financiero hasta chantajes o robos de identidad.
Los especialistas recomiendan:
- No responder mensajes sospechosos.
- Verificar la autenticidad de los remitentes antes de hacer clic en enlaces o descargar archivos.
- Contactar directamente a la empresa a través de sus canales oficiales.
- No brindar nunca datos personales o bancarios por mensaje o llamada.