El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) publicó este martes la Resolución 592/2026, mediante la cual suprime la exigencia de que los frigoríficos y plantas de faena cuenten con un director técnico dedicado exclusivamente a velar por la sanidad e inocuidad de los procesos. Una medida, que existía desde 1968.

La decisión se fundamenta en la evolución del sistema de control oficial del organismo y en la vigencia de la Ley N° 27.233, que declara de interés nacional la sanidad animal y establece la responsabilidad primaria e ineludible de los operadores de la cadena agroalimentaria sobre la inocuidad y calidad de su producción. Desde Senasa consideraron que las funciones que cumplía el director técnico resultan redundantes frente a los sistemas de autocontrol que deben implementar los propios establecimientos y la fiscalización directa que mantiene el organismo.

El cambio se materiazará de distinta manera en cada caso, ya que solo deja de ser obligatorio, los establecimientos que opten por mantener la figura voluntariamente deberán ajustarse a las exigencias técnicas vigentes. La medida, que ya tuvo un antecedente similar en el rubro de agroquímicos, busca reducir la burocracia y alinear las reglas con los desafíos actuales de la producción, según argumentaron desde el organismo.


