INFLACIÓN MUNDIALISTA

El ritual del Mundial: el asado y la picada aumentaron más de 50.000% desde 2010

Un relevamiento de Focus Market expone el impacto de la inflación acumulada desde Sudáfrica 2010 hasta el Mundial 2026. Preparar una comida para ver a la Selección demanda hoy miles de pesos, aunque el ritmo de suba de precios muestra una tendencia descendente.

Cada cuatro años, la cita mundialista se transforma en el escenario ideal para congregar a familias y amigos frente a la pantalla. Consumos tradicionales como el asado, las picadas y el mate forman parte de un arraigado ritual sociocultural que se repite en millones de hogares. Sin embargo, sostener estas costumbres demanda un presupuesto cada vez más abultado. Un informe de la consultora Focus Market analizó la evolución de precios de los productos más asociados a los encuentros de la Selección desde Sudáfrica 2010 hasta el actual Mundial 2026, detectando incrementos acumulados que destruyeron el valor de la moneda.

“Los Mundiales de Fútbol han coincidido históricamente en Argentina con elevados niveles de inflación”, advirtió Damián Di Pace, director de la firma. El especialista recordó que mientras en 2010 la inflación anual rondaba el 10,5%, para Brasil 2014 trepó al 28,3%, saltó al 47,6% en Rusia 2018 y superó el 94% durante Qatar 2022. El escenario actual de 2026 marca un quiebre de tendencia: la inflación interanual se ubica en torno al 32%, con un índice mensual de entre el 2% y 3% que muestra una clara trayectoria descendente.

 

La radiografía del asado y la picada: saltos de cinco dígitos

Al evaluar los alimentos de forma acumulada entre 2010 y 2026, el asado para cuatro personas (calculado en base a asado, vacío, pechito de cerdo y pollo, sin bebidas ni achuras) lideró las subas con un incremento del 67.402%, pasando de costar apenas $40 a los actuales $27.385. El salto más vertiginoso se dio en el período post Rusia, escalando de $258 a $2.792 en 2022, para luego aplicar una suba del 881% hacia la Copa del Mundo actual.

Por su parte, la picada para tres personas (con capacidad de rendir hasta seis comensales ocasionales) registró una suba del 33.233% en el mismo lapso de 16 años. En la época de Sudáfrica se comercializaba a $147, ascendió a $480 en 2014, marcó $700 en 2018 y tocó los $3.990 en Qatar. Para este torneo, el valor estimado de este plato clásico alcanza los $49.000, reflejando un ajuste del 1.128% respecto del último certamen en Medio Oriente.

El mate no quedó exento de la disparada: un paquete de yerba mate de medio kilo que costaba $5 en 2010, pasó a $27 en 2014, a $63 en 2018, llegó a $378 en 2022 y actualmente cotiza en $2.893, consolidando un aumento acumulado del 54.485%.

 

Equipamiento y proyecciones de consumo para 2026

En el segmento de los electrodomésticos, la evolución de los televisores combina el impacto inflacionario con los saltos tecnológicos de cada generación de pantallas. Al comparar exclusivamente los valores de mercado desde el último Mundial a la fecha, los Smart TV de 32 pulgadas registraron un alza del 648%, pasando de $57.999 a un promedio de $434.150. Las pantallas de 43 pulgadas aumentaron un 439% (alcanzando los $580.000), mientras que las unidades de mayor porte, de 50 y 55 pulgadas, subieron un 289%, situándose en torno a los $955.000.

A pesar de los elevados costos, las expectativas de comercios y empresas de consumo masivo para este certamen son marcadamente positivas. Históricamente, el evento del fútbol motoriza el consumo hogareño en el país, impulsando con fuerza la demanda en supermercados, aplicaciones de delivery, bares y almacenes de barrio. De acuerdo con el informe, las perspectivas comerciales para el Mundial 2026 se ven beneficiadas por un factor de agenda clave: la combinación de los partidos en tarde y noche maximiza el impacto en las reuniones sociales y familiares, proyectando un fuerte incremento en el despacho de pizzas, empanadas, snacks y, especialmente, la venta de cerveza.