El precio del petróleo registró una fuerte baja este lunes luego de un giro en el escenario internacional. Tras el anuncio de una tregua entre Estados Unidos e Irán, el barril cayó cerca de un 7% y volvió a ubicarse por debajo de los US$100.
En las primeras horas del día, el crudo Brent operaba en torno a los US$99,50, marcando su nivel más bajo en las últimas dos semanas. La caída se produjo luego de días de subas impulsadas por la escalada del conflicto en Medio Oriente.
El cambio en la tendencia llegó tras el mensaje del presidente estadounidense, Donald Trump, quien confirmó que mantuvo “conversaciones muy positivas” con Irán y ordenó suspender los ataques contra instalaciones energéticas durante cinco días.

Según explicó, la decisión apunta a dar margen a las negociaciones en curso y buscar una salida al conflicto. La pausa en las acciones militares generó alivio inmediato en los mercados, que venían reaccionando con preocupación ante posibles interrupciones en la oferta de crudo.
El temor a un impacto sobre la producción y distribución de energía había sido uno de los principales motores de la suba del petróleo en las últimas semanas. Por eso, cualquier señal de distensión tiene un efecto directo sobre las cotizaciones.
En este contexto, la baja del crudo refleja una expectativa de menor riesgo geopolítico, aunque los analistas advierten que la evolución del conflicto y el resultado de las negociaciones seguirán siendo claves para definir el comportamiento del mercado en los próximos días.


