GESTIÓN SUSTENTABLE

Cómo funciona el nuevo sistema de compostaje implementado en el comedor de la UNCuyo

El sistema permite procesar la totalidad de los residuos orgánicos y transformarlos en fertilizante natural para una futura huerta agroecológica dentro del predio.

El Comedor de la Universidad Nacional de Cuyo puso en marcha un sistema de compostaje que permite transformar los residuos orgánicos en un recurso útil para el ambiente. La iniciativa, denominada Comedor Composta, forma parte de una estrategia institucional orientada a reducir el impacto ambiental y promover prácticas sustentables dentro de la comunidad universitaria.

El proyecto se basa en un sistema de compostaje aeróbico modular que permite procesar los desechos generados tanto en la cocina como en los espacios de uso cotidiano del comedor. De esta manera, los residuos orgánicos dejan de ser descartes y se convierten en humus de alta calidad, un fertilizante natural que será destinado a una futura huerta agroecológica.

La propuesta fue impulsada por la Secretaría de Bienestar Universitario, en articulación con otras áreas de la universidad. Durante la inauguración, el secretario Juan Pablo Cebrelli explicó que la iniciativa se enmarca en las políticas de sostenibilidad que viene desarrollando la institución.

Colaborando con el trabajo que realiza el Instituto de Ciencias Ambientales (ICA), desde el Comedor decidimos armar este proyecto para compostar no solamente residuos del comedor, sino también material seco del Club de la Universidad. Es nuestro compromiso como Secretaría de Bienestar para contribuir con el programa de Sostenibilidad de la Universidad”, señaló.

En ese sentido, destacó además el potencial de crecimiento del sistema: “Este proyecto actualmente tiene la capacidad para compostar la totalidad del material orgánico de desperdicio del comedor. Hacia adelante podríamos empezar a recibir de otras unidades académicas y del resto de la universidad, a medida que vayamos creciendo”.

Un cambio en la gestión de residuos

Más de la mitad de los residuos que genera el comedor son orgánicos, mientras que una parte importante también puede ser reciclada. A partir de este diagnóstico, el proyecto comenzó a gestarse en octubre de 2025 con el objetivo de mejorar la gestión de desechos.

Hasta el momento, ya se han procesado más de 8.000 kilos de residuos, transformados en compost mediante un proceso que se realiza en el mismo predio. Este material no solo mejora la calidad del suelo, sino que también contribuye a reducir el volumen de residuos enviados a rellenos sanitarios y favorece la captura de carbono.

El funcionamiento del sistema depende del trabajo cotidiano del personal del comedor, junto con el aporte técnico de un estudiante becado que realiza el monitoreo del proceso. Además, la iniciativa se articula con programas institucionales y distintas unidades académicas.

El director del Comedor Universitario, Darío Grando, valoró el compromiso colectivo que hizo posible el proyecto. “Este es un proyecto muy humilde, con pocos recursos, pero con un gran espíritu de cambio, de transformación sobre lo que generamos como comunidad universitaria”, afirmó.