El mercado financiero argentino transita un cambio de tendencia en la dinámica de acumulación de divisas. Tras meses de fuerte absorción, el Banco Central (BCRA) conducido por Santiago Bausili redujo de forma marcada su ritmo de intervención en el mercado de cambios, registrando compras más módicas que promediaron los u$s 20 millones y u$s 50 millones en las últimas jornadas. Esta desaceleración responde de manera directa al fin de la cosecha gruesa —el período estacional de mayor oferta de dólares del agro— y al reciente incremento en la cotización de la divisa estadounidense.

Las estadísticas oficiales reflejan con claridad este nuevo escenario. Durante el mes de junio, la autoridad monetaria acumula compras por u$s 1176 millones, una cifra considerablemente menor a los u$s 2596 millones adquiridos en mayo y a los u$s 2770 millones de abril. A pesar de este menor dinamismo, el balance anual sigue siendo sumamente favorable para el Gobierno: en lo que va del año, el BCRA acumula compras netas por u$s 10.907 millones, logrando superar con comodidad la meta de acumulación pactada con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
De cara al segundo semestre, los analistas privados prevén que el impacto de la menor oferta del campo se vea amortiguado por factores clave como la liquidación de obligaciones negociables y el excelente desempeño de las exportaciones energéticas, que alcanzaron un superávit histórico de u$s 5389 millones entre enero y mayo. Por otra parte, la cercanía de un importante vencimiento de deuda por u$s 4300 millones con bonistas privados el próximo 9 de julio no debilitaría las reservas brutas internacionales —que actualmente perforaron los u$s 47.469 millones—, gracias a una reciente autorización por decreto que le permite al Tesoro Nacional obtener financiamiento internacional con garantía multilateral por hasta u$s 5000 millones.