Mendoza atraviesa una circulación intensa de Influenza A, con más de 650 casos confirmados por laboratorio en lo que va del año, según el último reporte epidemiológico provincial. El brote alcanzó su pico máximo durante la semana epidemiológica 20, a mediados de mayo, y muestra un impacto directo en la población pediátrica y adolescente en edad escolar.
Desde el inicio del período epidemiológico hasta los primeros días de junio se procesaron 2.338 muestras respiratorias en la provincia. Los análisis arrojaron 1.038 resultados positivos, lo que representa una tasa de positividad del 44,4%. Dentro de ese universo, la Influenza A concentró el 62,75% de los casos, con 651 diagnósticos confirmados, muy por encima del SARS-CoV-2 y el Virus Sincicial Respiratorio.

A diferencia de otros años, el brote actual se concentró con fuerza en la población escolar. El reporte detalla que los rangos etarios con más detecciones son, en orden: niños de 5 a 9 años, adolescentes de 10 a 14 años y niños de 2 a 4 años. Este marcado impacto explica la alta demanda y saturación temporal que sufrieron las guardias pediátricas durante el otoño.

El ministro de Salud, Rodolfo Montero, destacó que el sistema sanitario respondió bien al estrés, pero advirtió que "hay que seguir colocándose la vacuna a todos los que les falta", ya que los casos siguen tensando las guardias. Las autoridades insisten en la vacunación antigripal como herramienta clave para prevenir complicaciones graves, especialmente en adultos mayores, embarazadas, niños pequeños y personas con enfermedades crónicas.