Como resultado de los controles de seguridad realizados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), se oficializó la inhabilitación de otros cinco laboratorios que presentaron irregularidades en la calidad de su producción.
La medida fue dispuesta tras las evaluaciones llevadas adelante por la Dirección de Fiscalización y Gestión de Riesgo, que detectó incumplimientos considerados de gravedad en los establecimientos inspeccionados. Entre las principales falencias, se destacó la ausencia de un responsable técnico, una deficiencia calificada como crítica por comprometer directamente la seguridad, calidad y eficacia de los medicamentos producidos o fraccionados.
Esta decisión se suma a una resolución anterior del organismo, que había ordenado dar de baja la autorización de otras diez empresas debido a situaciones de inactividad y a carencias en la conducción técnica de sus operaciones.
Desde la ANMAT recordaron que las normativas vigentes establecen que toda actividad vinculada con drogas, productos químicos y medicamentos, ya sea dentro de la jurisdicción nacional o destinada al comercio interprovincial, debe contar con autorización y estar sujeta al control de la autoridad sanitaria competente.
Asimismo, se remarcó que estos procesos deben desarrollarse exclusivamente en establecimientos debidamente habilitados y bajo la supervisión permanente de un profesional universitario con título habilitante, como farmacéutico o químico. La falta de este requisito fue uno de los factores determinantes para disponer las inhabilitaciones.
Un caso calificado como crítico
Dentro del conjunto de medidas adoptadas, la ANMAT informó que el caso de la firma Ladece S. A. fue calificado como “crítico” por el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME), debido al potencial riesgo mortal o a las consecuencias graves para la salud que podrían haber sufrido las personas que utilizaran sus productos.
De acuerdo con los resultados de la investigación realizada sobre la empresa, se concluyó que había elaborado, liberado y comercializado, sin autorización ni reinscripción, una serie de productos. Entre ellos se encontraban alcohol isopropílico, esencia de eucaliptus, borato de sodio, cloruro de magnesio, ácido bórico, pasta lasar, alcohol boricado al 5% y pomada estearato de amonio.

