En la Legislatura provincial, la ministra de Seguridad y Justicia, Mercedes Rus, y la vicegobernadora, Hebe Casado, presidieron el acto de cierre del curso destinado al personal del Servicio Penitenciario de Mendoza.
Participaron también las principales autoridades del sistema, entre ellas el director general, Eduardo Orellana; la subdirectora general, María Alejandra Llarena; el director principal de Seguridad, Diego Asencio; y el director principal de Grupos Especiales, Maximino Suárez.
Durante su discurso, Mercedes Rus destacó la importancia de la profesionalización y la capacitación permanente para avanzar en la resocialización y mantener el orden dentro de los establecimientos. En sus palabras, “Para avanzar en los desafíos de resocialización, es clave lo que sucede dentro de los establecimientos: la convivencia, el orden y el rol de quienes ejercen liderazgo”.
Rus añadió que los capacitados están llamados a ejercer funciones de conducción. “Aquí estamos frente a quienes posiblemente sean futuros jefes. Mantener el orden, no solo entre los equipos de trabajo sino también con las personas privadas de libertad, es central para el funcionamiento del sistema”, afirmó.

Por su parte, la vicegobernadora Hebe Casado valoró el esfuerzo que implica capacitarse durante el servicio y dijo que “Capacitarse, formarse, tener más información significa fortalecer el sistema y brindar un mejor servicio a la ciudadanía”. También remarcó que “Con esta capacitación asumen también una nueva tarea: transmitir ese conocimiento a quienes están por debajo en la estructura”.
El director de Seguridad, Diego Asencio, resaltó que el curso incorporó nuevas disciplinas y experiencias prácticas, especialmente en cuerpos especiales y grupos de requisa. “Ha sido un curso en el cual hemos podido compartir distintas experiencias... Y, por sobre todas las cosas, abordamos la faz de la normalidad de un establecimiento penitenciario, que muchos de ustedes deberán conducir próximamente”, señaló.
El acto finalizó con la entrega de certificados a los egresados, que ahora cuentan con herramientas fundamentales para fortalecer el sistema penitenciario.

