A través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 58/2025, el Gobierno nacional anunció modificaciones significativas en la Ley de Ministerios, con el objetivo de redefinir la estructura del Gabinete y reorganizar funciones clave dentro del Estado.
Una de las principales modificaciones en este decreto es la reestructuración del Ministerio de Seguridad, que pasará a denominarse Ministerio de Seguridad Nacional. Esta medida, que refuerza el papel de Patricia Bullrich al frente del ministerio, tiene como finalidad resaltar la importancia de su gestión en la prevención y lucha contra el narcotráfico, la trata de personas y otros delitos complejos que afectan a la sociedad. Según el decreto, "atento a la experiencia recabada y a efectos de resaltar las competencias asignadas, resulta necesaria y urgente esta modificación para adecuar el ministerio al cambio de paradigma en el concepto de seguridad."

Además de este cambio, el Gobierno eliminó la Secretaría de Prensa de la Presidencia de la Nación, absorbiendo sus funciones en la nueva Secretaría de Comunicación y Medios. Este ajuste tiene como objetivo optimizar la gestión de la comunicación del Gobierno y fortalecer su presencia en los medios.
Estructura del nuevo Gabinete
El Gabinete presidencial quedará conformado por un total de ocho ministerios, con algunas modificaciones en su denominación y funciones. Los ministerios que continuarán operando serán:
- Relaciones Exteriores
- Defensa
- Economía
- Justicia
- Seguridad Nacional (anteriormente Ministerio de Seguridad)
- Salud
- Capital Humano
- Desregulación y Transformación del Estado
Con respecto a las Secretarías Presidenciales, también se realizaron ajustes para reflejar el nuevo enfoque del Gobierno. Las Secretarías reorganizadas serán:
- Secretaría General
- Secretaría Legal y Técnica
- Secretaría de Planeamiento Estratégico Normativo
- Secretaría de Inteligencia de Estado
- Secretaría de Comunicación y Medios
- Secretaría de Cultura
Este cambio en la estructura tiene como objetivo simplificar y fortalecer el funcionamiento del Gobierno, optimizando la asignación de competencias y potenciando áreas clave, como la comunicación y la seguridad. La reorganización también subraya el enfoque del presidente Javier Milei en la lucha contra el crimen organizado y la implementación de políticas que apunten a una transformación profunda en la gestión estatal.


