La Cámara Federal de Casación hizo pública este viernes su decisión de rechazar el recurso extraordinario presentado por la defensa de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, mediante el cual buscaba que la Corte Suprema revisara las condiciones de su prisión domiciliaria. El tribunal declaró inadmisible el planteo por considerar que no cumplía con los requisitos legales para ser evaluado por el máximo tribunal.

El juez Gustavo Hornos argumentó que la resolución recurrida no era de carácter definitivo y que la defensa no había logrado demostrar la existencia de un agravio irreparable. Además, sostuvo que las condiciones de la detención domiciliaria son una respuesta lógica y revisable por el juez a cargo de la causa. En la misma línea, el magistrado Diego Barroetaveña señaló que los argumentos presentados no evidenciaban una vulneración concreta de derechos constitucionales, sino meros desacuerdos con decisiones de instancias previas.
Sin embargo, el juez Mariano Borinsky emitió un voto minoritario en el que manifestó su disidencia, al considerar que sí existían cuestiones constitucionales en el recurso. Borinsky advirtió que las restricciones impuestas sobre el uso de la tobillera electrónica, el régimen de visitas y la utilización de la terraza del edificio de San José 1111 podrían afectar derechos fundamentales como la privacidad, la intimidad y la igualdad ante la ley.
Con esta resolución, se mantienen vigentes las condiciones de la prisión domiciliaria que le fueron impuestas a Cristina Kirchner en junio del año pasado, tras ser condenada a 6 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos en el marco de la causa Vialidad. La defensa de la ex mandataria aún tiene la posibilidad de presentar un recurso de queja ante la Corte Suprema, lo que podría abrir la puerta a una eventual revisión de su situación judicial.

