La Justicia tomará esta semana una serie de testimoniales clave en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Dos mujeres declararán este lunes y otras dos el jueves, en el marco de una causa que busca determinar la procedencia de fondos utilizados en operaciones inmobiliarias.
El eje de la investigación está puesto en la trazabilidad del dinero y en verificar si las operaciones se ajustan a la capacidad económica declarada. En ese contexto, la fiscalía avanzó con medidas como el levantamiento del secreto fiscal y pedidos de información patrimonial.

Este lunes deberán presentarse una mujer y su hija, señaladas como prestamistas de un crédito de US$100.000 otorgado a Adorni, respaldado con una hipoteca sobre un inmueble. La Justicia intenta determinar si contaban con recursos suficientes para financiar esa operación y si el dinero tiene un origen verificable.
Hacia el jueves, será el turno de otras dos mujeres que vendieron un departamento en Caballito al funcionario. Según la causa, la operación incluyó un pago inicial de US$30.000 y un saldo de US$200.000 a cancelar en un año sin intereses, un esquema que generó dudas en la fiscalía.
Además, se ordenó analizar documentación y el contenido de teléfonos celulares, en busca de mensajes o registros que permitan reconstruir los acuerdos. La causa ya incorpora datos sobre gastos en dólares, compra de propiedades y movimientos financieros.
El expediente se originó tras detectar presuntas inconsistencias en las declaraciones juradas. Desde el entorno del funcionario rechazan las acusaciones y sostienen que la situación será aclarada con la documentación correspondiente.


