El vocero presidencial, Manuel Adorni, anunció que las autoridades del Hospital Garrahan solicitaron el desafuero de 10 gremialistas con el objetivo de avanzar en sus despidos, tras la ocupación de oficinas registrada el año pasado en el establecimiento pediátrico.
La medida se vincula con los “incidentes” ocurridos en octubre de 2025, cuando representantes sindicales tomaron la dirección del hospital, en el marco de un conflicto gremial que derivó en una intervención judicial.
A través de su cuenta en la red social X, Adorni sostuvo que “el que las hace, las paga” y explicó que el origen del conflicto estuvo relacionado con la pretensión de cobrar días no trabajados, lo que motivó la escalada de tensión dentro del hospital.
Además del proceso judicial para retirar la tutela sindical a los 10 dirigentes, el Gobierno nacional confirmó que otras 29 personas serán sancionadas por su participación en los hechos. Desde el Ejecutivo señalaron que las medidas buscan sentar un precedente frente a este tipo de acciones dentro de organismos públicos.
En ese marco, el portavoz presidencial afirmó que se avanza en una política de mayor control y responsabilidad, al tiempo que remarcó que se trata de un cambio de etapa en la relación del Estado con los conflictos gremiales en el sector público.

