El Gobierno nacional mantiene la expectativa de aprobar este jueves en el Senado la ley de propiedad privada, aunque en las últimas horas resurgieron diferencias con sectores dialoguistas por uno de los puntos más sensibles del proyecto: el régimen para la venta de tierras rurales a extranjeros.
La principal discusión gira en torno al denominado "silencio administrativo", que permitiría considerar autorizada una operación si el Estado no responde dentro de los plazos establecidos. Algunos legisladores aliados expresaron reparos sobre ese mecanismo y reclamaron modificaciones antes de la sesión.

El proyecto, impulsado por el oficialismo y respaldado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, acumuló numerosos cambios desde que obtuvo dictamen. Según trascendió, ya existen más de una decena de borradores con ajustes, que deberán ser incorporados durante el debate en el recinto.
A pesar de las diferencias, la Casa Rosada confía en reunir los votos necesarios para convertir la iniciativa en ley. Además del proyecto sobre propiedad privada, el oficialismo buscará avanzar con otros temas considerados prioritarios antes de fin de mes, entre ellos la continuidad del pliego del camarista Víctor Pesino, vinculado a la reforma laboral.


