El Gobierno nacional salió a restarle importancia al nuevo cruce entre Patricia Bullrich y Manuel Adorni, luego de que la senadora anunciara la postergación del informe de gestión del jefe de Gabinete y el funcionario la desmintiera pocos minutos después a través de sus redes sociales.
Desde la Casa Rosada aseguraron que no existió una descoordinación interna y sostuvieron que el mensaje de Adorni únicamente buscó aclarar que la suspensión de la presentación no había sido una decisión tomada por la Jefatura de Gabinete. Además, remarcaron que el funcionario mantiene su disposición para concurrir al Senado cuando sea convocado.
Sin embargo, en el entorno de Bullrich reconocieron el malestar que provocó la publicación del jefe de Gabinete y cuestionaron la forma en la que se manejó la situación. Según trascendió, la intención inicial era quitar el tema del centro de la escena política y evitar una nueva exposición pública del conflicto.

Pese a las diferencias, distintos referentes del oficialismo mantuvieron conversaciones con la legisladora para intentar descomprimir la situación y evitar que el episodio profundice la interna dentro de La Libertad Avanza. Desde el entorno de Adorni insistieron en que el mensaje no estuvo dirigido contra Bullrich y que únicamente respondió a versiones que circulaban sobre una supuesta negativa a presentarse ante la Cámara Alta.
En paralelo, el oficialismo continúa trabajando para ordenar la estrategia parlamentaria de cara a las próximas sesiones del Senado, donde la oposición impulsa nuevos intentos para avanzar con la interpelación del jefe de Gabinete. En Balcarce 50 aseguran que la oposición no cuenta con los votos necesarios para habilitar ese debate.
Mientras tanto, Karina Milei reforzó su presencia en la actividad legislativa y participó de encuentros con senadores libertarios para consolidar el respaldo político al Gobierno y al propio Adorni, quien recibió nuevas muestras de apoyo desde el núcleo más cercano al presidente Javier Milei.


