CALENDARIO

El Congreso entra en receso, con la agenda del Gobierno frenada y proyectos pendientes

El parate invernal llega después de semanas de baja actividad legislativa. Javier Milei deberá reconstruir acuerdos en ambas cámaras para avanzar con iniciativas clave como el Presupuesto 2027, la reforma electoral, el RIGI y otros proyectos pendientes.

El Congreso de la Nación inició su tradicional receso de invierno con una agenda legislativa prácticamente paralizada. Aunque el período formal de descanso apenas comprende dos semanas, la actividad parlamentaria ya venía mostrando un ritmo reducido y dejó al Gobierno con numerosos proyectos pendientes de tratamiento.

Con el segundo semestre legislativo previsto para comenzar el 3 de agosto, la Casa Rosada deberá acelerar las negociaciones para recuperar protagonismo en el Parlamento antes de que el calendario electoral vuelva a condicionar la actividad política.

Entre los principales desafíos aparece el tratamiento del Presupuesto 2027, considerado una de las iniciativas más importantes para la administración de Javier Milei, además de una serie de reformas que permanecen frenadas en Diputados y Senado.

 

Bullrich deberá retomar negociaciones en el Senado

Uno de los temas que espera una definición es el proyecto sobre la inviolabilidad de la propiedad privada, impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.

La iniciativa quedó en cuarto intermedio y Patricia Bullrich tiene previsto retomar las conversaciones para intentar conseguir su aprobación en la Cámara alta.

El proyecto atravesó múltiples modificaciones desde su presentación y todavía no logró reunir los consensos necesarios entre los senadores, especialmente por las observaciones planteadas desde las provincias.

La negociación entre Bullrich y Sturzenegger será clave para definir una versión que logre respaldo suficiente y permita avanzar con la sanción.

La eliminación de las PASO sigue trabada

Otro de los objetivos centrales del oficialismo es la eliminación de las PASO, uno de los puntos principales de la reforma electoral impulsada por el Gobierno.

Durante las últimas semanas, la Casa Rosada había logrado acercamientos con algunos gobernadores, entre ellos Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán), cuyos respaldos resultan importantes para alcanzar una mayoría en el Senado.

Sin embargo, la resistencia de sectores del radicalismo provincial mantiene en duda la posibilidad de aprobar la iniciativa.

En Mendoza, por ejemplo, el gobernador Alfredo Cornejo ya expresó que la provincia mantendrá las PASO para sus elecciones locales.

El RIGI y Zona Fría también esperan definiciones

Dentro de la lista de proyectos demorados aparece el denominado Súper RIGI, un régimen pensado para atraer grandes inversiones mediante beneficios fiscales y estabilidad tributaria.

La iniciativa cuenta con media sanción de Diputados, pero continúa sin avances en el Senado, donde las provincias reclaman modificaciones.

Algo similar ocurre con la reforma del régimen de Zona Fría, que propone reemplazar el actual sistema de descuentos tarifarios por un esquema focalizado según ingresos y nivel de vulnerabilidad.

El proyecto genera resistencia entre gobernadores patagónicos y de regiones como Cuyo, que advierten sobre un posible impacto en millones de usuarios que actualmente reciben tarifas diferenciales.

Otros proyectos que esperan tratamiento

La agenda parlamentaria del Gobierno acumula además varias iniciativas pendientes:

  • Reforma de la Ley General de Sociedades.
  • Cambios en la Ley de Salud Mental.
  • Derogación del etiquetado frontal de alimentos.
  • Auditorías y modificaciones al sistema de pensiones por invalidez.
  • Regulación del juego online y prevención de la ludopatía.

Estas propuestas permanecen en distintas etapas de análisis dentro de las comisiones legislativas.

El desafío del oficialismo para el segundo semestre

Con el receso invernal en marcha, el Gobierno deberá reconstruir acuerdos políticos para avanzar con sus principales reformas.

El inicio del segundo semestre será una etapa decisiva para La Libertad Avanza, que buscará ordenar la agenda legislativa y conseguir los consensos necesarios en un Congreso donde todavía no cuenta con mayoría propia.

La cercanía del calendario electoral podría reducir los tiempos disponibles, por lo que la capacidad de negociación del oficialismo será determinante para definir qué proyectos logran convertirse en ley durante 2026.