El gobernador Alfredo Cornejo rompió el silencio sobre el escándalo de los audios que exponen presuntas coimas en el Gobierno nacional. El mandatario provincial sostuvo que la Justicia Federal está actuando con celeridad y que el principal señalado, el exabogado de Javier Milei, Diego Spagnuolo, es quien debe dar explicaciones públicas tras su salida del Ejecutivo.
Cornejo destacó que hasta ahora había mantenido prudencia, pero ante los allanamientos y detenciones que siguieron a la difusión de las escuchas, consideró oportuno fijar su postura. “El que tiene que hablar es Spagnuolo. Yo no lo conozco”, remarcó, subrayando que no puede confirmar si las grabaciones son reales.
El mandatario radical fue claro al marcar que no desea que existan denuncias contra su propia gestión ni contra el Gobierno nacional, aunque si las hubiera, pidió que se investiguen “rápido y con total esclarecimiento”.

En medio de las consultas por la situación de la Agencia Nacional de Discapacidad y las compras de la obra social Iosfa —dependiente del ministro de Defensa, Luis Petri— a la droguería Suizo Argentina, Cornejo relativizó posibles irregularidades. Señaló que “los montos son altos, pero eso no significa corrupción” y ejemplificó que la Provincia solo adquirió un 2% de medicamentos a esa firma.
El mandatario mendocino también analizó el impacto político del caso y afirmó que la ciudadanía no juzga por un hecho aislado, sino por el rumbo económico en su conjunto. “Una formación nueva como La Libertad Avanza, que llegó con un discurso contra la casta, también puede tener integrantes que se vean comprometidos en situaciones poco claras”, expresó.
Finalmente, Cornejo se refirió a la agresión sufrida por Javier Milei en una actividad proselitista en Lomas de Zamora. Aunque aclaró que no tuvo contacto reciente con el Gobierno nacional, expresó su “solidaridad” con el Presidente y condenó el hecho como un episodio de “violencia política”.