Diversos espacios del arco político y social manifestaron su rechazo a la posible ratificación de la condena contra Cristina Fernández de Kirchner por parte de la Corte Suprema de Justicia en el marco de la Causa Vialidad. La actual titular del Partido Justicialista (PJ) anunció recientemente su precandidatura a las elecciones en la provincia de Buenos Aires, y referentes de diferentes sectores advirtieron sobre un intento de proscribirla políticamente.
El Frente Amplio por la Democracia, encabezado por Ricardo Alfonsín, sostuvo que en la causa “se han producido hechos que arrojan dudas sobre la imparcialidad de las actuaciones”. En ese sentido, consideraron que una eventual confirmación de la sentencia “sería la prospección electoral de Cristina Kirchner”.
Alfonsín cuestionó también la rapidez del accionar de la Corte, que según explicó, resolvería “en un tiempo inusualmente breve” y “sin sustanciar la queja”, lo que —en sus palabras— “reforzaría las sospechas de que lo que se persigue no es sino la proscripción electoral de Cristina Kirchner”. Afirmó además que una decisión de ese tipo implicaría un daño de “consecuencias impredecibles” para la institucionalidad democrática y republicana.

Desde Libres del Sur, Silvia Saravia afirmó que “rechazan y condenan” el fallo porque “tiene una clara e indiscutible intencionalidad política”. El Frente Solidario, liderado por el diputado Carlos Heller, también se expresó en contra al señalar que lo que se intenta suprimir es “un liderazgo que sintetiza y le da una dirección común a diversos sectores”.
En tanto, el diputado electo Juan Carlos Giordano, de la Izquierda Socialista (integrante del Frente de Izquierda de los Trabajadores), remarcó que su espacio “repudia” lo que consideran una medida que atenta contra los derechos democráticos de cualquier dirigente: “Estamos en contra de toda decisión judicial o política que se use para cercenar a alguien en una contienda electoral”, afirmó.
El referente de Barrios de Pie, Daniel Menéndez, y actual subsecretario de Economía Popular bonaerense, calificó la situación como un nuevo episodio de lawfare, al sostener que el ataque “no es solo contra la ex presidenta, sino de toda la dirigencia y la organización nacional”. “Basta de perseguir a Cristina, la Corte pone a la democracia en peligro”, agregó.
También se manifestaron los integrantes del Nuevo MAS, liderado por Manuela Castañeira, quien desde el Comité Ejecutivo del partido “repudió la amenaza de detención y proscripción” de Cristina Kirchner. “Nuestra posición se funda en que Cristina representa a un sector de la población y es ésta la que tiene el derecho a decidir si debe obtener un cargo representativo o no. Quedamos a disposición en caso de que sus simpatizantes decidan llamar a la movilización contra la proscripción”, expresó.
A estas voces se sumó este martes la ex diputada y dirigente del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, quien consideró “grave” que la Corte Suprema confirme la condena contra Cristina Fernández de Kirchner, porque implicaría una “proscripción” y una “restricción antidemocrática profunda”, ejercida por un Poder Judicial “muy genuflexo”.
“Es grave porque, de confirmarse lo que se anuncia en cuanto a la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner, se está dando una restricción más en una democracia capitalista que ya está muy restringida”, declaró en una entrevista radial. Bregman recordó que fue “opositora y reprimida” durante el gobierno de Cristina Kirchner, pero advirtió que es “grave que el Poder Judicial ahora además se reserve la facultad de decidir quién puede ser candidato”.
Además, mencionó que “no nos tenemos que olvidar el tweet de Marco Rubio, el secretario de Estado norteamericano, del 21 de marzo, diciendo que le prohibían a Cristina Kirchner ingresar a Estados Unidos por hechos de corrupción. Antes de que estuviese la condena en Argentina, ya Estados Unidos la había dictado”, subrayó.


