Este miércoles se vivieron momentos de tensión en las inmediaciones del Congreso durante una nueva marcha de jubilados, cuando las fuerzas de seguridad desplegaron un operativo que incluyó el uso de gas pimienta para dispersar a los manifestantes, en cumplimiento del protocolo antipiquetes.

El operativo contó con la participación de la Policía Federal, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), la Gendarmería y la Prefectura Naval, quienes mantuvieron a los manifestantes sobre la vereda que rodea el Congreso, delimitada con vallados que interrumpieron el tránsito vehicular en la zona.
Además, durante el accionar policial, fueron alcanzados por gases lacrimógenos varios fotoperiodistas que se encontraban cubriendo la movilización, lo que generó críticas de distintos sectores.
El diputado del FIT, Alejandro Vilca, denunció que el accionar de las fuerzas de seguridad bajo la gestión de la ministra Patricia Bullrich representa "una apropiación del Congreso" y advirtió que "no es solo autoritarismo, es una intimidación repudiable", en referencia al constante cercado de la zona con vallas y la presencia masiva de efectivos en cada movilización.
Los jubilados reclamaron un aumento en los haberes, la restitución de los medicamentos gratuitos del PAMI y protestaron contra el veto del presidente Javier Milei a la ley que proponía un incremento en los ingresos del sector.
