Una nueva era se abre en la Corte Suprema de Justicia de Mendoza. Pedro Llorente, el ministro más longevo del tribunal, presentó este viernes su renuncia, poniendo fin a una trayectoria de 37 años en el Poder Judicial provincial.
Con esta decisión, el gobernador Alfredo Cornejo obtiene una nueva oportunidad para dejar su impronta en la composición del máximo tribunal. El mandatario radical ya ha realizado designaciones anteriores en la Corte, como las de José Valerio y Dalmiro Garay.
Llorente, de 82 años y oriundo de San Rafael, fue designado ministro en 1987 por el entonces gobernador Felipe Llaver. A lo largo de su extensa carrera judicial, se destacó por su trayectoria y su pertenencia al sector radical.

¿Qué implica esta renuncia?
La salida de Llorente desencadena un proceso de selección para ocupar la vacante en la Corte. El gobernador Cornejo tendrá la responsabilidad de proponer un candidato que deberá ser evaluado y aprobado por el Senado provincial.
Esta nueva designación se suma a las realizadas en los últimos años, lo que ha generado un importante recambio en la composición del tribunal. Con la jubilación de Llorente, solo queda un miembro de la Corte designado en la época de Felipe Llaver.

Un nuevo capítulo para la Justicia mendocina
La renuncia de Pedro Llorente marca un hito en la historia del Poder Judicial mendocino y abre un nuevo capítulo en la vida institucional de la provincia. La designación del nuevo ministro será un hecho a seguir de cerca por la opinión pública y los actores políticos.

