El uso del vaper ha crecido notablemente entre los jóvenes en Mendoza, aunque persiste la creencia de que se trata de un producto inofensivo. Sin embargo, expertos en salud advierten sobre sus efectos negativos no solo en el organismo sino también en la piel.
Ante esta situación, se presentó un proyecto de ley que busca prohibir el consumo de vaper en espacios públicos y cerrados, así como sancionar severamente su comercialización. La iniciativa apunta tanto a proteger la salud pública como a reducir el impacto ambiental.
El proyecto contempla multas que podrían alcanzar los $1.260.000, y en caso de ventas a menores de edad, las sanciones podrían duplicarse hasta $2.520.000. Además, los locales infractores podrían ser clausurados hasta por 90 días o inhabilitados de forma temporal o definitiva en casos de reincidencia.

Asimismo, se invita a municipios y organismos provinciales a sumarse a campañas de prevención y concientización sobre los riesgos del uso del vaper.
Desde el punto de vista sanitario, especialistas señalan que la industria tabacalera ha evolucionado hacia productos electrónicos que, aunque evitan la combustión tradicional del tabaco, generan aerosoles con sustancias nocivas. Estos dispositivos calientan líquidos que contienen nicotina y otras sustancias, las cuales, al inhalarse, ingresan al sistema respiratorio y circulatorio, provocando daños similares a los del tabaco convencional.

Por lo tanto, el vaper no solo representa un riesgo para la salud pulmonar y cardiovascular, sino que también contribuye a la adicción debido a la nicotina que contiene. La iniciativa busca frenar su avance y proteger especialmente a los grupos más vulnerables, como los jóvenes.