Una delegación de la República Popular China visitó Mendoza con el objetivo de avanzar en un acuerdo fitosanitario entre Argentina y China que permita la exportación de frutas de carozo, en particular ciruelas y duraznos producidos en la provincia.
La comitiva estuvo integrada por técnicos y autoridades del Centro de Investigación de Normas Internacionales de Inspección y Cuarentena y Reglamentos Técnicos (GACC), junto a representantes de las aduanas de Shanghái y de Shenyang. La visita formó parte de una auditoría nacional que abarcó distintas regiones productivas del país, de acuerdo con las características sanitarias y productivas de cada zona.
En Mendoza, los funcionarios recorrieron establecimientos productivos modelo, con visitas a parcelas de producción y plantas de empaque ubicadas en el Valle de Uco y en el oasis Norte. Durante las recorridas, los técnicos chinos manifestaron un especial interés en los procesos sanitarios aplicados para el control de plagas, así como en los sistemas de trazabilidad utilizados a lo largo de todo el proceso productivo.
Como antecedente, la provincia ya logró establecer protocolos fitosanitarios con China para otras producciones, como las cerezas, y cuenta además con el reconocimiento de área libre de mosca del Mediterráneo para los departamentos del Valle de Uco y del oasis Sur. Este estatus sanitario permite agilizar los procesos comerciales y constituye una ventaja comparativa para la producción local, tanto en la apertura de nuevos mercados como en la consolidación de los existentes.

El encargado del sector Alimentos de ProMendoza, Gerardo Arribas, destacó la importancia de avanzar en este nuevo entendimiento. Señaló que China es uno de los mercados más relevantes del mundo y subrayó el trabajo sostenido entre el sector público y privado para alcanzar este objetivo, que permitiría el acceso a un mercado de 1.400 millones de personas.
Arribas remarcó que la apertura del mercado chino generaría nuevas oportunidades comerciales, especialmente para la ciruela deshidratada o industrial (D'Agen), que podría comercializarse también como fruta fresca. Indicó además que en Mendoza hay alrededor de 2.500 productores de ciruela y durazno, de los cuales solo 50 exportan actualmente, por lo que un eventual acuerdo impulsaría un incremento de la producción y beneficiaría a todo el sector.
Entre las empresas visitadas se encontró Brulinda, cuyo titular, Armando Brunetti, destacó la relevancia de acceder a mercados de gran escala como el chino. Durante la inspección, los técnicos recorrieron el proceso completo, desde el ingreso de la mercadería al empaque, el embalaje y el enfriamiento, que permiten que la fruta mendocina llegue a miles de kilómetros en condiciones óptimas.
Cabe recordar que los protocolos fitosanitarios, gestionados por el Senasa, contemplan un conjunto de requisitos técnicos y sanitarios destinados a garantizar que los productos agrícolas argentinos no introduzcan plagas en otros mercados. Estos incluyen inspecciones, certificaciones y tratamientos específicos, como procesos de frío o industrialización, y se revisan periódicamente mediante análisis de riesgo y visitas técnicas bilaterales, con el objetivo de asegurar la inocuidad y el cumplimiento de las normas internacionales.
