El comportamiento del tiempo volvió a mostrar su faceta más impredecible este sábado, cuando una tormenta intensa se activó poco después del mediodía y alcanzó a distintos sectores del Gran Mendoza y al departamento de Lavalle.
El episodio se caracterizó por su rápida formación y por la fuerza de las precipitaciones, que en la Ciudad de Mendoza y zonas cercanas se extendieron durante un lapso acotado, inferior a los 30 minutos, aunque con la intensidad suficiente como para modificar de forma abrupta los planes previstos para esa franja horaria.
En paralelo, el fenómeno incluyó caída de granizo pequeño en áreas puntuales de Luján de Cuyo, Godoy Cruz y Las Heras, un registro que se dio de manera localizada y acompañó el núcleo más activo de la tormenta.
Con el correr de la tarde, las condiciones comenzaron a mejorar de forma progresiva. El fenómeno se disipó rápidamente y permitió el retorno del sol, cerrando un contraste marcado con lo ocurrido horas antes.

No obstante, el escenario meteorológico continúa bajo observación. El pronóstico indica que durante la noche del sábado existe una probabilidad cercana al 50% de nuevas lluvias, especialmente concentradas entre las 22 y la 1 de la madrugada, lo que mantiene latente la posibilidad de nuevos episodios de inestabilidad.
En cuanto al domingo 18, la Dirección de Contingencias Climáticas anticipa un día mayormente nublado, con descenso de la temperatura y vientos moderados del sector sur. Además, hacia la noche se esperan precipitaciones en cordillera, en un contexto de tiempo variable.
Las temperaturas oscilarán entre una mínima de 22 grados y una máxima de 31, en una jornada que se perfila cambiante y condicionada por la evolución de las condiciones atmosféricas.
