La sala mayor de la provincia se prepara para vivir una de las noches más emotivas e imponentes de la temporada musical local, con el éxito de taquilla asegurado de antemano. Este sábado 13 de junio a partir de las 21, el Teatro Independencia (ubicado en calle Chile 1184 de la Ciudad de Mendoza) albergará el espectáculo "Jairo sinfónico", una propuesta de ensamble absoluto que reunirá sobre el escenario al icónico artista popular junto a los integrantes de la Orquesta Filarmónica de Mendoza. Desde el organismo de Cultura confirmaron que las localidades para asistir a la función se encuentran totalmente agotadas, reflejando la enorme expectativa del público regional por presenciar este cruce estético.

La propuesta de gala arribará a la provincia luego del exitoso lanzamiento de 50 años de Música, el álbum conmemorativo con el que el intérprete recorrió los principales escenarios del país actualizando su repertorio junto a destacados creadores de diversas generaciones. En pleno proceso de producción del segundo volumen de ese proyecto, Jairo repasará sus grandes clásicos e incorporará composiciones de su extenso historial interpretativo. La actual gira presentará además una fuerte impronta familiar e intergeneracional, ya que sumará como invitado especial al joven músico Fran Posse (nieto del cantante e hijo de Yaco González), quien se acoplará a la banda habitual del artista para enriquecer la propuesta instrumental de la velada.
Nacido en Cruz del Eje bajo el nombre de Mario Rubén González, el compositor construyó una carrera de fuerte proyección internacional, vendiendo millones de copias en Europa y recibiendo la distinción de Caballero de la Orden de las Artes y las Letras en Francia. A lo largo de su trayectoria, selló colaboraciones históricas con figuras de la talla de María Elena Walsh, Astor Piazzolla y Charles Aznavour. Para esta cita especial, los arreglos y las texturas sinfónicas estarán respaldados por la solidez de la Orquesta Filarmónica de Mendoza, el cuerpo profesional del Estado creado por ley en 1992 que mantiene su sede estable en el edificio de la Ciudad y que continúa consolidando su misión de democratizar el acceso a la música de los grandes maestros del continente.

