La escalada del conflicto en Medio Oriente llevó al petróleo a máximos de los últimos dos años y encendió alertas sobre un posible impacto en los precios locales. En ese contexto, la petrolera estatal YPF aseguró que no trasladará aumentos abruptos al surtidor y que solo aplicará ajustes si el precio internacional se mantiene elevado durante un período prolongado.
Desde la compañía explicaron que la política de precios se basa en un sistema de promedios móviles, una herramienta que busca amortiguar subas y bajas bruscas del barril. De esta manera, las variaciones diarias del crudo no impactan de forma inmediata en el valor de la nafta y el gasoil.
El criterio es analizar tendencias y no movimientos puntuales. Por eso, ante un salto coyuntural del petróleo, no habrá “cimbronazos” en los surtidores. Sin embargo, si la cotización internacional permanece alta en el tiempo, podrían aplicarse ajustes graduales y escalonados.

Uno de los factores que hoy presiona los precios es la tensión en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio global de crudo. Cualquier alteración en esa zona genera incertidumbre sobre la oferta y empuja las cotizaciones.
En paralelo, la empresa destacó que Argentina se posiciona como proveedor energético confiable en un escenario internacional inestable. En ese marco, ratificó el avance de proyectos de gas natural licuado (GNL) junto a Eni y XRG, con foco en ampliar la capacidad exportadora.
Si las condiciones internacionales acompañan, estiman que el país podría incrementar de manera significativa sus exportaciones energéticas en los próximos años.
Por ahora, la definición es clara: monitoreo constante del mercado global y estabilidad en los precios locales, al menos mientras la suba del petróleo no se consolide en el tiempo.