En marzo de 2026, los plazos fijos vuelven a posicionarse como una alternativa para quienes buscan una renta previsible en pesos. En un contexto de desaceleración inflacionaria y mayor estabilidad cambiaria, este instrumento tradicional gana terreno entre ahorristas de perfil conservador.
Al tener una tasa establecida al momento de la constitución, el plazo fijo permite saber con exactitud cuánto se cobrará al vencimiento. Sin embargo, el canal elegido —presencial o digital— puede generar diferencias concretas en el rendimiento final.

Cuánto se gana con $630.000 a 30 días
Para una inversión de $630.000 a 30 días, el resultado varía según la tasa ofrecida por cada entidad y la modalidad utilizada.
En una colocación realizada en sucursal del Banco de la Nación Argentina, con una TNA del 20,50% y una TEA del 22,54%, los intereses generados rondan los $10.615. De esta manera, al finalizar el plazo, el monto total acreditado asciende a aproximadamente $640.615.
En cambio, si la operación se realiza por home banking o aplicación móvil, donde la TNA puede alcanzar el 25% (TEA del 28,08%), la ganancia mejora. En ese caso, los intereses se ubican cerca de $12.945 y el total al vencimiento alcanza los $642.945.
La diferencia responde a la política habitual de las entidades financieras de ofrecer tasas más competitivas en canales electrónicos para incentivar la operatoria digital.
Relación con la inflación
Con proyecciones de inflación cercanas al 2% mensual para el inicio de 2026, los plazos fijos a 30 días se aproximan a un rendimiento real neutro o levemente positivo, especialmente en las versiones online con tasas más altas.
Si bien la ganancia puede parecer moderada en términos absolutos, la estrategia de reinvertir capital e intereses mes a mes permite potenciar el rendimiento acumulado.
Por eso, seguir de cerca la evolución de las tasas y comparar opciones entre bancos resulta clave para preservar el poder adquisitivo en el corto plazo.