Aunque el Ejecutivo nacional destacó la mejora en algunos indicadores financieros y el fuerte ingreso de divisas, distintos datos económicos reflejaron que el consumo interno todavía no logra recuperarse. En mayo, la desaceleración de la inflación no alcanzó para generar un repunte inmediato en las ventas ni en la demanda.
Según estimaciones privadas, el índice de precios habría cerrado el mes entre el 2,1% y el 2,3%, por debajo de abril. Incluso, algunos economistas consideran posible que en junio la inflación quede por debajo del 2%. Sin embargo, sostienen que la mejora en el poder de compra de los salarios todavía se mueve con lentitud.

Entre los sectores más afectados apareció nuevamente el mercado automotor. De acuerdo con datos de ACARA, la venta de vehículos 0 km cayó más de 25% interanual durante mayo. Desde el sector atribuyeron el retroceso a la carga impositiva y a las mayores restricciones para acceder a financiamiento.
Los datos de recaudación también mostraron señales mixtas. Mientras el ingreso tributario total mejoró impulsado por el impuesto a las Ganancias, los tributos ligados al consumo continuaron en baja. El IVA registró una caída real del 3,2% y el impuesto al cheque también mostró números negativos.
Analistas económicos señalaron que la actividad mantiene un comportamiento desigual, con algunos sectores vinculados a las finanzas y exportaciones mostrando recuperación, pero con un mercado interno que todavía no logra consolidar un rebote sostenido.


