El Gobierno de Mendoza puso en marcha una reforma clave para impulsar la obra pública, mejorar la competencia entre empresas y optimizar el uso de fondos públicos. A través del Decreto 1258, se modifica el Registro de Antecedentes de Constructoras de Obra Pública (RACOP), facilitando el ingreso de nuevas firmas y simplificando los trámites para presentarse en licitaciones.
La medida apunta a aumentar la cantidad de oferentes, lo cual eleva las probabilidades de conseguir mejores ofertas al momento de adjudicar proyectos. Uno de los cambios centrales es la eliminación de las capacidades técnicas por especialidad, un requisito que históricamente limitaba la participación de muchas constructoras.

Además, se reduce en un 37% la documentación exigida para el registro y se reconoce experiencia en obras privadas como válida para calificar, lo que abre la puerta a empresas que aún no hayan trabajado con el Estado. En los casos sin antecedentes, se valorará el patrimonio económico como criterio de evaluación.
Con esta reforma, el Ejecutivo provincial busca flexibilizar el proceso de inscripción y calificación, fomentar la igualdad de condiciones, y garantizar una mayor eficiencia en la inversión pública. También se promueve una lógica más inclusiva para que pymes y nuevas empresas puedan competir en el sector.
La reforma al RACOP refleja una política orientada a modernizar la administración pública y promover una economía más dinámica y competitiva en Mendoza.