Llenar un changuito con productos básicos es 11% más caro en Santa Cruz que en Misiones, de acuerdo a un relevamiento realizado por la consultora Analytica, que midió el costo de una compra mensual típica de alimentos y bebidas para una familia de clase media compuesta por dos adultos y dos menores.
En la comparación por regiones, la Patagonia se consolida como la más cara para adquirir alimentos, mientras que la Mesopotamia concentra los precios más bajos. En Santa Cruz, el valor del changuito se ubicó en $769.319, seguido por Chubut ($759.467), Tierra del Fuego ($751.937) y Río Negro ($742.188). En el extremo opuesto, Misiones registró $691.579, Chaco $693.219 y Formosa $693.746.
En el caso de Mendoza, el estudio muestra que los valores se mantienen en una franja intermedia: más altos que los del norte del país, pero por debajo del promedio patagónico, lo que la ubica lejos de los extremos de la tabla.
El informe también destacó que las mayores subas porcentuales del changuito se dieron en Jujuy (+3,9%), Catamarca (+2,5%) y Corrientes (+2,5%). Las menores variaciones se observaron en Misiones (+1,0%) y Santa Cruz (+0,7%). En valores absolutos, el mayor incremento se produjo en Catamarca (+$34.000), seguida de Corrientes (+$29.927) y Jujuy (+$28.213). Las provincias patagónicas, incluida Santa Cruz (+$4.997), registraron aumentos más moderados.

En el análisis por producto, el pan lactal subió más del 5% en casi todas las provincias, con alzas moderadas en Catamarca, La Rioja y Jujuy. El azúcar tuvo incrementos del 3% al 5% en la mayoría, aunque en San Juan y Misiones llegó al 7,6%. El café instantáneo mostró subas de entre 2% y 3%, con menores ajustes en algunas patagónicas como Chubut y Santa Cruz.
Las supremas de pollo empaquetadas subieron entre 3% y 5% en casi todo el país, salvo en provincias como Neuquén (+1,0%) o Santa Cruz (+0,8%). En contraste, la lata de choclo bajó de precio en gran parte del territorio, con reducciones más fuertes en Chaco, San Juan y Formosa. El dulce de leche también presentó bajas en distritos como CABA y Chaco, mientras que en otros, como Córdoba o San Luis, apenas aumentó.
El estudio remarca que, aunque Mendoza no figura entre los extremos del ranking, la tendencia general de subas y bajas refleja la marcada disparidad de precios que se da según la región del país y que afecta de manera distinta el bolsillo de los consumidores.

