En una jornada marcada por la volatilidad del mercado accionario, las acciones argentinas operaron con mayoría de bajas, aunque el foco de los inversores volvió a concentrarse en la renta fija, donde los bonos soberanos en dólares extendieron su racha positiva y empujaron al riesgo país a valores mínimos de los últimos casi ocho años.
Los títulos de la deuda mostraron subas generalizadas y se destacaron los bonos Globales, que avanzaron hasta 1,3%. En ese contexto, el riesgo país, medido por el índice de JP Morgan, retrocedió 2% y cerró en 484 puntos básicos, acumulando en las últimas seis ruedas una caída cercana al 15%.
En el segmento de renta variable, el S&P Merval llegó a mostrar una suba intradiaria de 1,4%, pero revirtió la tendencia hacia el cierre y terminó con una baja de 0,4%, en 3.230.714,02 puntos básicos. Medido en dólares, el índice finalizó prácticamente sin cambios.
Entre las acciones líderes, las mayores caídas correspondieron a Transener (-4,4%), Cresud (-3,1%) y Edenor (-2,9%). El mismo comportamiento se replicó en los ADRs argentinos que cotizan en Nueva York, donde BBVA encabezó las bajas con un retroceso de 3,6%, seguido por Edenor (-3,4%) y Cresud (-3,1%).

Analistas del mercado señalaron que el movimiento respondió a una toma de ganancias en los papeles locales, en un contexto de mayor cautela de los inversores frente a la evolución de los mercados internacionales.
El buen clima para la deuda argentina volvió a quedar reflejado en las recientes colocaciones, tanto a nivel nacional como provincial. En ese marco, la provincia de Córdoba concretó una emisión de bonos por u$s800 millones, bajo ley de Nueva York, a un rendimiento del 8,95%.
La operación despertó un fuerte interés del mercado, con una demanda cercana a los u$s1.600 millones y una participación significativa de inversores internacionales. Los fondos obtenidos se destinarán a obras de infraestructura y a la recompra de deuda, con el objetivo de suavizar el perfil de vencimientos.
Esta colocación se suma a las emisiones recientes de CABA y Santa Fe, mientras otras provincias comienzan a testear el mercado de cara a los vencimientos en dólares previstos para 2026.
