El aumento de la tasa de interés de los bonos a 10 años del Tesoro estadounidense, que llegó a 4,66% anual, volvió a generar presión sobre los activos argentinos. Los bonos locales cayeron en promedio 0,5% y el riesgo país rebotó hasta los 547 puntos básicos, afectando especialmente a las acciones de bancos que cotizan en Wall Street, como Galicia, Macro y Supervielle, con pérdidas de entre 5% y 6%.
El contexto internacional adverso, sumado al aumento de la inflación en EE.UU., provocó una venta masiva de bonos norteamericanos, lo que hizo más atractivas otras inversiones frente a los activos de riesgo, incluyendo los argentinos. Incluso el Bitcoin descendió por debajo de USD 77.000 y el oro retrocedió a menos de USD 4.500 la onza, lejos del máximo de USD 5.500 alcanzado a principios de año.

A pesar del impacto en los mercados financieros, la dinámica del mercado cambiario local se mantuvo estable. El Banco Central compró USD 144 millones, dejando las reservas brutas en 46.190 millones de dólares. Se espera que la liquidación de la cosecha gruesa se acelere en las próximas semanas, lo que podría aportar cerca de USD 35.000 millones adicionales.
El Tesoro, mientras tanto, continuará financiándose en el mercado local mediante la emisión de Bonares 2027 y 2028, acumulando divisas para afrontar los vencimientos de julio por 4.300 millones de dólares. Sin embargo, la posibilidad de buscar financiamiento internacional se ve limitada por la suba de tasas en EE.UU., generando preocupación entre los inversores ante los vencimientos que enfrentará el Gobierno en 2027, en pleno período preelectoral.
