La inflación de junio continuó mostrando señales de desaceleración, de acuerdo con los relevamientos de distintas consultoras privadas, que detectaron aumentos muy leves en el rubro de alimentos y bebidas, uno de los componentes más sensibles del índice general.
Las mediciones semanales reflejaron variaciones prácticamente nulas o muy bajas, lo que llevó a reforzar las proyecciones de que el IPC de junio se ubicaría en torno al 1,8% mensual, marcando una nueva baja respecto de meses anteriores.

En el análisis de las consultoras, se observó un comportamiento heterogéneo dentro de la canasta: algunos productos registraron leves subas, mientras que otros mostraron caídas que compensaron los incrementos y mantuvieron el promedio contenido.
De acuerdo con los informes, este escenario consolida la tendencia de desaceleración inflacionaria, que ya venía registrándose desde meses previos, y acerca los valores actuales a niveles similares a los de mediados de 2025.
Sin embargo, los especialistas advierten que el comportamiento de los precios sigue siendo frágil y sujeto a variaciones, especialmente en un contexto donde los alimentos tienen un peso determinante en la medición general del índice.


