La tensión en Medio Oriente mantiene al petróleo en el centro de la atención de los mercados globales. Este jueves, los precios del crudo registran fuertes subas, ignorando las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre un posible rápido fin del conflicto.
El petróleo WTI, referencia en EE.UU., trepa un 11,6% hasta US$111,78, mientras que el Brent sube a US$108,97.
El repunte se produce en un contexto de preocupación por la seguridad en la región y las interrupciones potenciales en el suministro a través del estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo.

Según Tom Essaye, analista de The Sevens Report, "hasta que no haya claridad sobre un alto el fuego y la reapertura del estrecho de Ormuz para los buques cisterna, el mercado petrolero seguirá mostrando un comportamiento alcista impulsado por el temor, tal como reflejan los precios esta mañana, cerca de máximos de varias semanas".
El presidente Trump informó en su cuenta de la red social Truth que el régimen iraní, bajo el liderazgo de Mojtaba Jamenei, habría solicitado formalmente un alto el fuego, un gesto que podría cambiar la percepción política de Washington. Sin embargo, los inversores mantienen la cautela, recordando que Trump había prometido concluir el conflicto en dos o tres semanas mediante la eliminación del programa nuclear iraní.
En paralelo, Kristalina Georgieva, directora del FMI, advirtió sobre los efectos de los altos precios del petróleo en la economía global, destacando que la escalada puede reducir el crecimiento económico mundial si los niveles actuales se mantienen.
El crudo, que volvió a superar los US$110, refleja así la combinación de incertidumbre geopolítica y desconfianza de los mercados ante los anuncios políticos, manteniendo la presión sobre los precios internacionales y la economía global.