El riesgo país argentino volvió a descender y quedó muy cerca de perforar el piso de los 400 puntos básicos, en una jornada atravesada por el feriado nacional y la volatilidad de los mercados internacionales. Mientras tanto, la mayoría de los ADR de empresas argentinas que cotizan en Nueva York terminó la rueda con pérdidas.
El escenario financiero estuvo condicionado por la tensión geopolítica en Medio Oriente, luego de nuevos ataques entre Estados Unidos e Irán, aunque el impacto sobre los mercados fue moderado. En paralelo, el precio del petróleo Brent cayó un 0,2%, hasta los USD 76,10 por barril, mientras los bonos del Tesoro estadounidense registraron avances.

En Wall Street predominó el optimismo gracias al fuerte desempeño de las empresas tecnológicas. El Nasdaq avanzó 1,27%, el S&P 500 ganó 0,79% y el Dow Jones subió 0,25%, impulsados por anuncios de inversión de compañías vinculadas a la inteligencia artificial y la fabricación de semiconductores.
La tendencia positiva continuó en Asia durante la madrugada del viernes. El Kospi de Corea del Sur subió 2,6%, el Nikkei japonés avanzó 1,3% y el índice MSCI Asia Pacific ganó 0,5%, con el sector tecnológico nuevamente como protagonista. Los inversores ahora centran su atención en el inicio de la temporada de balances y en la evolución del conflicto en Medio Oriente, factores que seguirán marcando el comportamiento de los mercados y de los activos argentinos.


