El dólar oficial minorista volvió a subir este miércoles y cerró en $1.510, marcando un nuevo máximo para 2026 y consolidando la tendencia alcista que comenzó a fines de mayo.
Los niveles actuales de la divisa no se observaban desde octubre y noviembre del año pasado, cuando la incertidumbre política y electoral generó fuertes tensiones cambiarias. Luego de varios meses de estabilidad e incluso bajas, el tipo de cambio retomó una senda ascendente durante junio, mes en el que acumuló un incremento cercano al 5%.
En el mercado consideran que el Gobierno permitió una mayor flexibilidad en la cotización, aunque al mismo tiempo intensificó las intervenciones para evitar un salto abrupto del dólar.
Una de las principales herramientas utilizadas habría sido el mercado de dólar futuro, donde el Banco Central volvió a incrementar su participación luego de haber reducido fuertemente su exposición durante mayo.

Distintos analistas detectaron un crecimiento sostenido en la cantidad de contratos abiertos durante las últimas ruedas, lo que alimentó las sospechas sobre una mayor presencia oficial ofreciendo cobertura cambiaria y moderando las expectativas de devaluación.
Además, operadores financieros señalaron que la autoridad monetaria también intervino mediante la venta de bonos dólar linked, instrumentos que ajustan su valor de acuerdo con la evolución del tipo de cambio oficial y que suelen ser utilizados como cobertura frente a una eventual suba del dólar. El fuerte volumen operado en este tipo de títulos durante las últimas semanas reforzó la percepción de una participación activa del Gobierno en ese segmento del mercado.
Los especialistas destacan que estas intervenciones buscan absorber pesos, contener las expectativas de devaluación y evitar movimientos bruscos en la cotización, en un contexto de mayor demanda de cobertura cambiaria por parte de inversores y empresas. Por el momento, el mercado seguirá atento a la evolución del dólar durante las próximas semanas y al nivel de intervención que decida sostener el Banco Central para moderar la volatilidad cambiaria.


