En una jornada de alta tensión comercial, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva advertencia: impondrá un arancel extra del 50% a los productos chinos si China no revierte antes de mañana las represalias anunciadas hoy. La amenaza del mandatario incrementa la crisis internacional y profundiza la incertidumbre en los mercados.
La disputa se agravó luego de que Pekín anunciara un arancel del 34% sobre las importaciones de productos estadounidenses, como respuesta a los impuestos previos aplicados por Estados Unidos. La guerra arancelaria entre las dos mayores economías del mundo genera preocupación a nivel global y pinta un escenario de volatilidad en las principales bolsas.

La estrategia de Donald Trump contra su principal rival estratégico, China, es mucho más agresiva que la aplicada a otros países, incluida la Unión Europea. A otros socios comerciales, como Japón, el presidente estadounidense ha ofrecido negociaciones personalizadas, mientras que a Pekín directamente le exige el retiro de las medidas arancelarias, bajo amenaza de sanciones aún mayores.
Desde su red social Truth, Donald Trump fue claro:
“Si China no retira su aumento del 34% para mañana, Estados Unidos impondrá aranceles adicionales del 50% a partir del 9 de abril”.
También adelantó que se suspenderán todas las conversaciones con China, mientras avanzarán las negociaciones con otros países interesados.

Por su parte, China aseguró que aún dispone de herramientas para proteger su economía del embate comercial. Entre las opciones, se contempla que el Banco Popular de China reduzca las tasas de interés y el coeficiente de reservas obligatorias. Además, podría ampliar el déficit fiscal y emitir deuda extraordinaria, según informó el Diario del Pueblo, órgano oficial del Partido Comunista Chino.
La guerra comercial se intensifica en un momento delicado para la economía china, que empezaba a mostrar signos de recuperación. Si las nuevas sanciones se aplican, podrían paralizar las exportaciones chinas hacia EEUU, afectando sectores estratégicos como el tecnológico, tras las restricciones a las tierras raras anunciadas por Pekín.
Con esta amenaza de un arancel extra del 50%, Donald Trump no solo desafía a China, sino que también altera el frágil equilibrio de la geopolítica internacional, incrementando la presión sobre los mercados y generando un clima de inestabilidad global.