El cierre del año fiscal 2024 trae consigo dos caras de la moneda: mientras que el resultado anual refleja un superávit primario del 1,9% del PBI y financiero del 0,3%, diciembre será un mes deficitario, como lo es habitualmente. Según Caputo, el déficit mensual alcanzará apenas un tercio del registrado en diciembre de 2023, cuando representó el 2,9% del PBI.
Factores detrás del déficit de diciembre
Diciembre concentra un alto nivel de gasto público, principalmente en dos áreas clave:
- Aguinaldos y salarios públicos: Representarán cerca de $1,7 billones adicionales, según estimaciones de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP).
- Jubilaciones y pensiones: El cambio de fórmula de actualización, que sigue la inflación de dos meses atrás, sumará presión con un incremento real estimado del 2,9% interanual, impulsado además por el aguinaldo.
Estos gastos estacionales, junto con la finalización del impuesto PAIS en diciembre, generan una fuerte presión sobre las finanzas públicas.

Un año marcado por el recorte del gasto público
El superávit fiscal logrado en 2024 se explica principalmente por un recorte del gasto público del 29%, lo que llevó a que los niveles de gasto alcanzaran su punto más bajo en ocho años, representando el 13,1% del PBI, según el CEPA.
En particular, las jubilaciones sufrieron un ajuste significativo:
- 22% del recorte total provino de este sector.
- La jubilación mínima acumuló una pérdida del 16% real interanual y las no mínimas, del 25%.
A su vez, los salarios del sector público tuvieron una contracción del 19,7% en términos reales, lo que impactó fuertemente en el poder adquisitivo.
Perspectivas para 2025: mejoras moderadas
De cara a 2025, el gobierno proyecta una caída sostenida de la inflación, lo que permitiría un crecimiento real del gasto en jubilaciones del 15% anual si se cumple la meta de inflación punta a punta del 48%. Además, se espera que el gasto público mantenga un sendero controlado, profundizando los ajustes estructurales en áreas clave para garantizar la sostenibilidad fiscal.
Con el superávit anual logrado en 2024, el equipo económico confía en enfrentar los desafíos de 2025 con una base más sólida, a pesar de las presiones habituales de diciembre.