La histórica victoria por 2 a 1 frente a Inglaterra no solo desató la locura de los hinchas en las calles y la eufórica reacción del presidente Javier Milei en sus canales oficiales, sino que también consolidó un monumental salto financiero para la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).}
Con la clasificación a la gran final del certamen asegurada, la entidad que preside Claudio "Chiqui" Tapia ya se garantizó un piso de 45,5 millones de dólares en concepto de premios y viáticos de preparación otorgados por la FIFA, una cifra récord que podría escalar de manera exponencial si la Albiceleste logra revalidar el título el próximo domingo en el partido decisivo.
El actual torneo de Norteamérica reparte la cifra sin precedentes de u$s 871 millones entre las 48 delegaciones participantes, de los cuales u$s 655 millones se distribuyen estrictamente por rendimiento deportivo en las llaves de eliminación directa.
Al superar la semifinal, la Selección Argentina saltó del premio de u$s 39,5 millones correspondiente al cuarto puesto y pasó a blindar el cobro de 33 millones de dólares netos por el subcampeonato, que sumados a las tasas de participación y preparación completan el piso millonario actual.
El premio para el campeón
En caso de consagrarse bicampeón mundial, el premio por rendimiento se elevará a u$s 50 millones, empujando el total acumulado de la AFA hasta los u$s 62,5 millones, lo que representa una brecha económica de u$s 17 millones de diferencia entre el primer y el segundo puesto de la cita máxima.
Este flujo de divisas reabre además el debate sobre los mecanismos de distribución interna y los contratos de patrocinio comercial de cara a las próximas elecciones de sponsors y marcas asociadas al combinado nacional. Los especialistas en marketing deportivo recuerdan que la FIFA no realiza pagos directos a los futbolistas, sino que transfiere los fondos a las federaciones locales, las cuales pactan premios privados por objetivos cumplidos con los referentes de cada plantel.
Más allá de la recompensa directa para los jugadores y el cuerpo técnico, alcanzar una nueva final mundialista potencia el valor de mercado de la marca AFA, elevando su cotización para la venta de licencias globales y la realización de futuros partidos amistosos, un escenario que apuntala la estabilidad del fútbol local en el marco de las discusiones sobre la reforma política y económica de las asociaciones civiles en el país.